domingo, 11 de junio de 2017

Otras formas de leer Le Petit Prince/El Pequeño Príncipe

Dentro de la asignatura de Lengua Castellana y Literatura los alumnos de 2º de ESO del IES Seritium se han tenido que enfrentar a un trabajo de animación a la lectura a partir de leer previamente el relato Le Petit Prince de Antoine de Saint-Exupéry. 

Los alumnos, tras la lectura, tenían varias posibilidades: Reescribir el final, inventar un nuevo capítulo, dramatizar algunas de las escenas, etc. En la búsqueda del reconocimiento del texto moderno en toda su magnitud y extensión, tenían también la posibilidad de desarrollar su proyecto usando un texto lineal, un texto gráfico, un texto audiovisual, etc. He aquí algunos de los resultados:

Isabel María Bustillo, 2ESO E / IES Seritium


 
 
  Laura Benítez, 2º ESO B / IES Seritium


domingo, 26 de marzo de 2017

Roger Chartier: Pasado y futuro del libro

Se plantea nuestro autor: "
El primer problema es: ¿qué es un libro?  Se trata de una pregunta formulada por Kant en la segunda parte de la Fundamentación de la  metafísica de las costumbres, donde  define muy claramente lo que es un libro. Por un lado, es un objeto producido por un trabajo propio de una manufactura,  sea la que sea -copia manuscrita, impresión o producción electrónica-, y que pertenece a la persona que lo adquiere. Al mismo tiempo, un libro es también una obra, un discurso. Kant dice que es un discurso dirigido al público, que es siempre propiedad de la persona que lo escribió y que puede ser distribuido únicamente a través del mandato que ésta le da a un librero o a un editor para que lo ponga en circulación pública."



Les mutations du livre - Entretien avec R... por laviedesidees


Reseña del artículo del "Códice a la pantalla"
Artículo completo del "Códice a la pantalla", Roger Chartier

Del relato oral a la revolución de las pantallas

Muy interesante artículo de Fabián Bergero sobre la evolución desde el relato oral a las novísimas pantallas. Leer el artículo.


martes, 17 de enero de 2017

¿Cómo se debe enseñar en el siglo XXI?

Charles Fadel del Center for Curriculum Redesign, habló con América Economía sobre el rediseño de los planes de estudios y las habilidades que los profesionales necesitan.

La educación, y el cómo se enseña, ha ido evolucionando a lo largo de los años, y Charles Fadel, fundador y presidente del Center for Curriculum Redesign, lo sabe muy bien. Y es por esto que América Economía habló con este líder global en pensamiento educativo para que analizará la educación del Siglo XXI, entre otras cosas. Leer más.

 

jueves, 15 de diciembre de 2016

Periodismo en el Siglo XXI: El discurso del Editor del Washington Post en el #FestivalGabo

Últimamente he estado pensando en el año 2001. Ese fue el año en que me convertí en director editorial del Boston Globe. Verano de 2001.
Lo que ocurrió en los siguientes siete meses ha sido inmortalizado en una película, Spotlight, que este año ganó el Premio Óscar de la Academia a mejor película y mejor guión original.
La película retrata la investigación del Boston Globe que develó décadas de encubrimiento de casos de abuso sexual por parte de la Iglesia Católica, y que aún hoy continúa teniendo eco en los más altos niveles de la Iglesia y entre los católicos laicos.
Más adelante volveré sobre este tema, pero hay otra razón por la cual he estado pensando en el año 2001. Es porque no puedo dejar de reflexionar acerca de todo lo que desde entonces ha ocurrido en la industria de los medios y en el periodismo.
En el verano de 2001 las conexiones de banda ancha de alta velocidad estaban en su infancia. La penetración de banda ancha era limitada. Sin ella, no había video en línea, ni audio, ni comunicaciones inalámbricas, ni comunicaciones móviles, ni se compartían fotos de manera significativa.
Mucho de lo que hoy damos por sentado en el universo digital, ni siquiera existía en ese entonces. [Continuar leyendo]

Leer y escribir en la era digital

Muy interesante espacio de la profesora Aura Josefina Ríos Ríos, de la Fundación Universitaria Monserrate de Bogotá, Colombia que aborda los hechos de leer y escribir en la era digital con planteamientos atractivos y modernos que conciben estas dos acciones con el plus que supone la modernidad:




INTRODUCCIÓN:
La lectura y la escritura no se limitan a acciones técnicas sino que involucran  procesos en diferentes ámbitos humanos, tales como sistemas cognitivos, culturales, sociales y de acción. En tal medida, la lectura y la escritura tienen una relación dialéctica con el contexto, desde esta perspectiva los factores de desarrollo tecnológico afectan las maneras de leer y escribir y con estas los procesos humanos. 
Ante tal situación, se reconoce que la lectura y la escritura van transformándose en cuanto práctica al mismo tiempo que transforman los quehaceres humanos. En esta medida, los desarrollos actuales del Internet implican prácticas y procesos nuevos tanto en los individuos como en la cultura y la sociedad.

OBJETIVOS DE FORMACIÓN DEL NUCLEO:
Generar una conciencia crítica frente a los contenidos y prácticas de la lectura y la escritura en la era digital.
-Determinar los aspectos fundamentales que subyacen a las prácticas lecto-escriturales como hechos sociales e ideológicos en la era digital.
-Reconocer  los diferentes tipos de textos.
-Identificar las diferencias entre oralidad y escritura.
-Describir relaciones relevantes entre oralidad, escritura y era digital.
-Reconocer los conceptos básicos de interpretación del texto desde una perspectiva semiótica 
Por lo tanto se busca dar respuesta a los siguientes interrogantes:
¿Cómo se desarrollan  estrategias para sistematizar, planear  y evaluar diferentes  tipos de lecturas y escrituras?
¿Qué implica la lectura como interpretación teniendo en cuenta el contexto como elemento básico?


viernes, 11 de noviembre de 2016

Leer y escribir en un mundo cambiante

Interesante reflexión de la doctora Emila Ferreiro desde la página de la Organización de Estados Iberoamericanos, reflexionando sobre las nuevas realidades que se vislumbran ante un mundo tecnológicamente potente, pero en el que los conceptos de pobreza y alfabetización representan un plus para entender la realidad del planeta. LEER EL ARTÍCULO




jueves, 13 de octubre de 2016

Dylan, Nobel de literatura: poesía, compromiso y modernidad

Quienes hace tiempo venimos argumentando que los textos de la modernidad han cambiado para adaptarse a los nuevos tiempos, no podemos más que congratularnos de que Bod Dylan, aquel ya legendario poeta norteamericano que se atrevía a cantar, haya sido galardonado con el premio Nobel de Literatura 2016 por "haber creado nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición musical americana".
Menos afortunado y menos moderno también fue el jurado del premio Príncipe de Asturias de las Artes, cuando en 2007 lo galardonó con ese premio y no con el de las Letras, como sí hizo cuatro años más tarde con Leonard Cohen, otro grande de la canción y la poesía.




Ahora, mientras en algunos círculos muy conservadores se debate entre si la decisión de la Academia Sueca es acertada o no,  como casi siempre pasa con este premio; pero también de si lo que hace Dylan es o no literatura; uno, que viene reclamando allá donde puede que los textos de la modernidad son los propios de un tiempo que no se puede entender sin la fusión de la palabra con otro sinfín de códigos que no solo la refuerzan, sino que la potencian  y le añaden sentidos y significados más amplios, solo puede estar alegre y satisfecho. Todos los que persistimos en este empeño no podemos estar equivocados.
Debe ser uno muy burro o estar muy obcecado y con un concepto muy trasnochado de lo que es Literatura, para haber olvidado que muchos de los primeros textos literarios tenían en la voz de sus intérpretes su principal medio de difusión y de consolidación. Y si no recuérdese la lírica tradicional española o europea, o la trovadoresca, o... etcétera etcétera, que no solo han sido fuentes de inspiración de toda la poesía clásica y popular, sino que además son también poesía por sí mismas.
Bienvenido este reconocimiento a Dylan, contribuya o no a hacernos entender que los textos de la modernidad no pueden anclarse tan solo en las tímidas siluetas de la tipografía de unas letras ordenadas bellamente sobre un papel y ahora en una pantalla. Sirva también este premio para reconocer igualmente el sesgo literario de tantos y tantos cantores de letras propias, a los que mucho debemos quienes gustamos de la poesía.


lunes, 5 de septiembre de 2016

La didáctica de la lengua a partir de cómo procesa el cerebro



Las reglas de una gramática para aprender una lengua deben ser 1.
prácticas; 2. operacionales; 3. eficientes; 4. económicas; 5. simples; 6.
dinámicas; 7. no interpretativas; 8. productivas. Estas condiciones pueden determinar un modelo didáctico que facilite trabajar con ella.

En este artículo, Marco A. Arenas, de Central Connccticut State University, nos introduce en su definición y en su entendimiento.
Para leer PDF.

viernes, 2 de septiembre de 2016

El cine: textos modernos que ponen en valor todas las artes

El cine es una de las claves de la creación en los tiempos actuales. En sus textos se aúnan muchas de las formas de contar que conocemos. Sobre ello hablaron los directores Benito Zambrano y Álvaro Begines y se hizo eco La voz del sur_

El cine como compendio de todas las artes

 




 

 

jueves, 1 de septiembre de 2016

Otro camino hacia la inmortalidad

Ya sabíamos que leer nos hace partícipes de aventuras, de sueños... Que leer nos permite viajar a sitios en los que nunca estuvimos. Que leer nos lleva a caminar por lugares en los que sería impensable pasear. Que...
Y si todo eso no era bastante, ahora vienen los científicos y nos cuentan que leer alarga la vida. Lo dicho, leyendo igual un día seremos inmortales. Otra cosa es que queramos serlo. :-)


Pasen y lean:

Al fin una droga buena para la salud: leer alarga la vida

Fotografía: Manuel Domínguez.

lunes, 15 de agosto de 2016

¿El futuro irreversible?

Carta abierta del director de EL PAÍS a la Redacción del periódico

Antonio Caño, director del diario español, ha mantenido una reunión con la plantilla para explicar la inminente transformación del diario en un medio esencialmente digital

 3 de marzo de 2016

Queridos compañeros:
Hemos conversado esta mañana sobre la dura realidad a la que se enfrentan nuestro oficio y los periódicos en todo el mundo. En EL PAÍS hemos venido haciendo ajustes desde hace tiempo y hemos conseguido llevar a cabo la transformación digital paliando, en la medida de lo posible, los daños que esta ha provocado en nuestro sector. Afortunadamente, y pese a las dificultades [ ... leer más ...]

 

viernes, 24 de junio de 2016

Leer, un verbo que no acepta el imperativo


Hace unos días recomendaba a mis alumnos lecturas para verano. Incluso los de sobresaliente se reían. ¿Qué puede hacerse en esa lucha a muerte frente a los nuevos recursos tecnológicos? Parece claro que moriremos en el intento o  nos convertiremos a una secta, como en las viejas películas o como ya apuntan historiadores como García Simón. Otro día a uno de mis hijos, mirando atento su brillante pantalla de la PS, le interpelé por el libro que leería este verano y se quedó mirándome como si de pronto le hubiera estropeado el dulce sueño en el que pernoctaba.
Quizá, los escritores, que ponen su vida al servicio de escribir sin fin, o con él, sepan cómo hacerlo. Los docentes y las instituciones que nos gobiernan, empiezo a pensar que no. Algo debe cambiar para que no seamos la secta que referimos al principio.
Por si sirve de algo, aunque me temo que estos también hace mucho tiempo que están lejos del mundanal ruido de las aulas, y sobreviven en connivencia con sus gloriosas editoriales, dejo un enlace al artículo de la revista El Cultural, 24 de junio de 2016:

Y este cuento ha empezado

Qué (y cómo) leen a sus hijos los escritores

 

Por lo menos nos servirá para reflexionar y tomar alguna idea. Es lo que casi siempre hacemos, sin que nos importe si sopla el levante o el poniente. Quienes creímos que leer era nuestro camino de salvación no tenemos más solución que esa.Perdonen el pesimismo, pero es que  a veces los días son lo que son y no hay tregua para otras concesiones.

Y por si todavía les queda algo de esperanza, les dejo algunas recomendaciones de lectura para el verano, de las que hice a aquellos chicos de sobresaliente que todavía se están riendo. 
 
No saben lo que se pierden leyendo en una buena sombra. O quién sabe, igual somos nosotros los equivocados y somos nosotros los que nos estamos perdiendo la realidad.

lunes, 2 de mayo de 2016

Nativos digitales: ¿Todo está listo o todo está por hacer?



El material de trabajo para quien se enfrenta a la lectura y la escritura en el siglo que vivimos, hace necesario enfrentarse y reflexionar sobre el concepto "nativo digital". Sin embargo, de la misma manera que el nacimiento fija el principio de la capacidad comunicativa en cada hombre, pero no garantiza el que se alcance un nivel óptimo sin esfuerzo, el paradigma digital no va a ser menos y hará necesario un camino de aprendizaje imprescindible.


En los siguientes artículos, aunque solo los de Danah Boyd e ICDL americas, pueden considerarse como originales, el debate y quizá las conclusiones están servidas.


Pero la cuestión final quizá sea fácil: ¿Todo está listo o todo está por hacer? ¿Cómo van a aprender?




martes, 12 de abril de 2016

El cómic como instrumento de narración en el aula

Uno de los instrumentos más tradicionales para trabajar la narración ha sido desde siempre el cómic. En el aula es muy útil y ayuda a comprender el funcionamiento de los textos discontinuos.
Hay siempre la posibilidad de trabajar con el dibujo a mano alzada, pero también existen instrumentos digitales que ayudan a su realización y a su difusión.

El trabajo que acompaña esta reseña está realizado por una alumna de 1º de ESO. En él puede apreciarse, que casi de una manera intuitiva, domina muchos de los procedimientos de expresión del cómic, posiblemente porque ha sido un recurso en el que ha desarrollado su capacidad lectora.


El lenguaje del cómic
Actividad de aprendizaje interactivo sobre el lenguaje del cómic

Herramientas para trabajar el cómic en clase:


Tutorial sobre cómo crear un cómic digital:



Referencias sobre cómic y educación

Otras opiniones: * Cómic en papel vs cómic digital

lunes, 11 de abril de 2016

El mural, aquella maravillosa forma de leer y escribir

El mural como herramienta en la clase no es ninguna novedad, ha sido usado por los profesores y profesoras desde el principio de los tiempos. Fue, como los mapas, una herramienta fundamental para enseñar, y en algunos casos para potenciar la creatividad de alumnos y alumnas cuando casi todo se ceñía a la memoria.El mural era un claro antecedente de esta forma de escribir y leer que nos plantea la modernidad. Eran y son un recurso barato de decorar la clase y darles la personalidad del grupo. 

Vienen los murales al hilo de recordar algo que ya hemos dicho alguna otra vez: casi nada nuevo se ha inventado. Todo estaba y si acaso se ha ajustado a los nuevos tiempos. Ahora contamos, además de la tijera y el papel con novedosas herramientas para trabajar el mural. 


Las nuevas tecnologías nos permiten, que aquel empeño cooperativo que tantas veces acompañó al mural, hoy pueda incluso realizarse desde la distancia gracias al universo digital. Algunas de esas herramientas más conocidas, que no las únicas son:Si hasta ahora la realización de murales era realizada con cartulinas y rotuladores, estas cuatro herramientas nos permiten trabajarlos de un modo interactivo gracias a la innovación tecnológica.
  • Glogster es una herramienta imprescindible a la hora de crear nuestros propios murales. Una vez registrados gratuitamente, podemos diseñar nuestro mural añadiendo cualquier archivo que consideremos relevante de un modo sencillo. Además ofrece la posibilidad de imprimir los murales, lo que nos facilita su uso en el aula.
  • Mural.ly es otra herramienta útil a la hora de diseñar nuestros murales: permite incorporar textos, imágenes y todo tipo de archivos. ¡Obtén un mural repleto de información!
  • Lino es mucho más novedoso, actuando como un gran panel donde podemos insertar todo tipo de información como si pegásemos un post-it. Además está disponible para los dispositivos i-Pod, i-Pad, tabletas y teléfonos Android, lo que facilita la comunicación en tiempo real.
  • Padlet nos ofrece un mural en blanco al que podemos añadir cualquier fondo y documento para diseñar nuestra propia pizarra interactiva, a través de la que podemos compartir cualquier tipo de archivo.

Dejo también algunos enlaces que vienen a corroborar lo que venimos diciendo sobre la utilidad y la modernidad de este viejo invento:

jueves, 10 de marzo de 2016

HACIA OTRA FORMA DE LEER Y DE PENSAR




Muchos profesores vivimos todavía en el siglo XIX. No nos hemos percatado, o en algunos casos no terminados de aceptar, que determinados paradigmas educativos han cambiado, y que lo que sirvió para que estudiaran Mariano José de Larra o Marie Curie, si se observa con un mínimo detenimiento el contexto, un elemento fundamental para entender el acto educativo, no puede ser válido, o por lo menos no puede ser suficiente, para que los hombres y mujeres del siglo XXI, entiendan, comprendan y sean capaces de valorar y hasta de cuestionar el modelo bajo el que vivimos. Solo posicionamientos muy conservadores pueden propugnar seguir ajenos a esta evidencia constatable. Y así, siendo obvio que hoy nadie se plantea realizar una intervención quirúrgica con el instrumental y los protocolos del siglo XIX, en la escuela, que habría de ser un referente desde el que abrir nuevos caminos, un acto tan fundamental como el acto de leer se mantiene anclado en unas premisas y en una concepción a todas luces insuficientes para abordar las nuevas realidades en las que conviven y desde las que han de interpretar la vida nuestros alumnos.
Por estos planteamiento es por los que tampoco pueden compartirse con José Antonio Marina y María de la Válgoma, sin duda referencias imprescindibles de nuestra educación, la afirmación de que “La lectura se encuentra acosada por la competencia de otras fuentes de diversión e información, en especial por los medios audiovisuales, que ejercen desde la infancia una poderosa fascinación”1. Y es que no tienen muchos distractores a su alcance, que quizá también, lo que sí tienen delante es un marco espacial distinto, un marco instrumental y de referencias diferente, mucho más amplio que aquel en el que desarrollaban sus capacidades intelectuales nuestros antepasados. Un escenario en el que, desde la “explosión digital”, las posibilidades son muy diferentes y cada vez más distantes de los antiguos modelos unidireccionales.
La actualidad digital ha desvelado espacios para la lectura interactiva impensables antes, cuando el proceso de definición de los contenidos dependía en gran medida del potencial imaginativo del lector, al que se imponía la obligación de –por ejemplo- imaginar los mundos sugeridos por el texto. En ese sentido los textos de la modernidad son más democráticos porque, incluso a los menos creativos o aquellos que presentan déficit de creatividad, les facilitan modelos con los que acceder a las realidades que se ofrecen. Y este hecho, contrariamente a lo que podría pensarse, no tiene por qué mermar las capacidades de quienes sí poseen o han desarrollado la creatividad o la innovación. Esos, sin duda seguirán encontrando nuevos caminos, nuevas fronteras en los textos con los que trabaja.
Lo cierto es que cuando un niño, por ejemplificar, se enfrenta a la pantalla de una tableta o de una computadora con una aplicación interactiva, tiene ante sí un código mucho más elaborado, y que solo una parte de ese código con el que ha de trabajar y que ha descodificar, coincide con aquel otro al que se enfrentaron los pensadores citados al principio o cualesquiera otros.
Vivimos tiempos en los que la frontera de las cosas, de las artes y de las ciencias están cada vez más difusas. El viejo dilema ciencias o letras será cada vez más difuso. El futuro, en un mundo sin fronteras para el intelecto, será de quienes dominen la capacidad de crear y de entenderlo. El futuro cada vez está más cerca de un remozado concepto del hombre utópico del Renacimiento. La pena es solo que los Estados y los poderosos idearán un modelo suficiente y capaz para gestionarlo a favor de los de siempre.
1 La magia de leer, Capítulo 2: Razones de un desamor, Plaza y Janés, 2010.

lunes, 7 de marzo de 2016

LEER EN EL SIGLO XXI: NUEVAS ESTRATEGIAS PARA PROFESORES. Beatriz Montesinos

Marc Prensky dice que nuestra generación aprendió a entender el mundo a través de la lectura, y que nuestros hijos ahora, aprenden a entender el mundo a través de la tecnología.
Pero leer, sigue siendo una competencia básica para poder aprender. Lo que ocurre, es que el modo de leer en el siglo XXI, al igual que el modo de pensar, es diferente hoy a como era en siglos pasados. ¿Por qué? Porque está determinado necesariamente por el incremento de medios y formatos dispares de comunicación,tanto analógicos  como digitales.
El medio, el formato y la accesibilidad al medio son los tres puntos que marcan la diferencia [...]

Beatriz Montesinos es Psicóloga, especializada en Psicología Social y de la Educación. Experta en diseño de programas, entornos y materiales educativos con soporte de las TIC. Formadora de la Escuela de Padres con Talento. Mi pasión: no dejar de aprender, compartir lo que aprendo y colaborar mediante mi trabajo en la construcción de un mundo más humano, donde el conocimiento y la tecnología estén al servicio de las personas para ser más felices. [Ir a su página]

martes, 16 de febrero de 2016

Leer y escribir en el siglo XXI. Daniel Casany

Reflexión de Casany al hilo de los contenidos que nos ocupan. Quizá haya aspectos que hoy pueden estar superados (la presentación es de 2008, aunque el pensador sigue y abunda sobre el mismo tema) pero puede ser interesante para ser conscientes y reflexionar que el camino no es nuevo ni acaba de empezar, sino todo lo contrario, es el continuo de nuestra historia.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Leer en el siglo XXI

Leer ya no es lo que era. Pensar que leer en el siglo XXI es circunscribirse a los textos lineales de la era Gutenberg, es andar como poco ciego y perdido en un mundo que no solo es plural, sino que es diverso, y en el que los sistemas de representación y la capacidad de crear los textos, ya ni siquiera responden a una voluntad individual, como tampoco a una herramienta ni a un soporte determinado y exclusivo. Que los libros, en el sentido tradicional del término, no han llegado a su fin es una verdad, de la misma manera que también lo es que ya no tienen ni tendrán la exclusividad de la transmisión del conocimiento ni tampoco de la presentación al público de las creaciones literarias, científicas o técnicas.
    Esperar hoy que leer siga siendo enhebrar una palabra tras otra con cierta entonación y continuidad y si es posible comprenderlas, sería casi lo mismo que suponer que los físicos de la actualidad siguiesen pendientes de no contradecir en sus aplicaciones los planteamientos de Newton, o que los ingenieros persistieran en valorar si los prototipos de puentes o de máquinas diseñados por Leonardo Da Vinci eran o no viable. El simple hecho de recapacitar un instante sobre el mundo en el que vivimos haría obvio que  leer ahora es una tarea mucho más compleja de lo que fue ayer, y que los docentes no pueden permanecer al margen de los nuevos sistemas de representación ni de los nuevos soportes ante los que el ciudadano se enfrenta a los actos de pensar y de reflexionar, que son en suma la lectura.
    Leer no puede ser lo que muchos por desconocimiento, comodidad o interés siguen pensando que era. Una sociedad, la nuestra, en la que los nativos digitales empiezan a sumar y cada día son más, no puede ser ajena a la multidimensionalidad de los textos, a los múltiples sistemas de representación que se utilizan, a los diferentes soportes con los que se trabaja y en los que se conciben o plasman los discursos o los supertextos de la modernidad. Quizá convenga aclarar que la denominación de supertexto deriva de la necesidad de diferenciarlo del texto lineal, simple, unidireccional –y apurando mucho bidireccional- con el que todos hemos trabajado alguna vez,  e incluso seguimos trabajando y creando, para después matizar que el supertexto es aquel que se forma con todas las percepciones que a manera de mosaico genera en su fuero interno (leer bien siempre ha sido un proceso de interiorización) cualquier espectador, usuario u observador de los sistemas de comunicación generalizados en gran parte de Occidente. Dicho esto debe ser evidente que los textos han cambiado, que los referentes actuales poco tienen que ver con la lectura lineal,  y que aún siendo verdad que los supertextos responden a una percepción fragmentaria de la realidad, el modelo de conocimiento que se genera a partir de ellos con toda la información que es posible reunir, favorece la concepción de un todo bastante más rico que el procedente de los textos clásicos.


Modernidad y nuevos soportes
    Quizá, a la luz de tales consideraciones, los planteamientos que se están llevando a la Escuela 2.0 nazcan del error de desconsiderar esa nueva realidad textual y favorecer solo (esperemos que lo sea únicamente ahora que se empieza) un uso instrumental de la tecnología, sin entender que lo más importante no es el mensajero sino el mensaje, un mensaje que explicita la concepción de un nuevo modelo de conocimiento, no sé si más democrático (el conocimiento nunca lo ha sido), pero por lo menos más horizontal en el que el protagonismo lo asumen las lecturas plurales, para las que se necesita una capacidad de relacionar mucho mayor que la que fuera tradicional en los ya viejos textos de la era Gutenberg.


    Sin embargo no se puede pasar por alto, para singularizar la realidad en que vivimos, el hecho de encontrarnos en el momento histórico que más información y más conocimiento están al alcance de la mayoría; téngase en cuenta que hasta la persona más iletrada de las que pudieran convivir hoy con cualquiera de nosotros, tiene en sí mismo o a su alcance, una cantidad de información y de códigos de representación, que jamás  hubieran imaginado –por ejemplo- los legisladores que redactaron La Pepa, ni siquiera en el mejor de sus augurios.
    Quedarse en fechas actuales, por ejemplo, en ejercicios de cuantificación de la velocidad lectora –por citar una de las prácticas habituales en muchas clases- es pretender una valoración muy parcial de las capacidades y de los conocimientos que maneja ese alumno, obviando los otros muchos textos que conoce, maneja y con los que se enfrenta (y que en ocasiones dominan mejor los alumnos que sus maestros) cada vez que un individuo se para a mirar la televisión o se entretiene manejando una consola de Nintendo.
    Cuando se desconocen esas premisas se corre el peligro de derivar en situaciones en las que el alumno se aburre porque  tiene delante de sí textos lineales incapaces de la interacción a la que ya está acostumbrado y con la que es capaz de recibir las grandes cantidades de información que conllevan los supertextos de la modernidad que él, consciente o inconscientemente, maneja con suficiente fluidez cada vez que se sienta delante de la televisión o del ordenador. Este desconocimiento supone abundar en un sistema que sigue cercenando la creatividad, y en el que escasamente se permite –por falta de tiempo- elucubrar, investigar e incluso imaginar. Sin embargo no puede obviarse que hoy el simple hábito de ver la televisión es enfrentarse a uno de los textos del siglo XXI, un supertexto, seguramente fraguado a base de una información mosaico que cuando  no se tiene la capacidad o la formación  para procesarla y contextualizarla adecuadamente, provocará las disfunciones con las que se encuentran muchos docentes cada día. Piense que leer ahora ya no es la lectura lineal de un discurso, sino perseguir un hilo, que como el de Ariadna, se cuela en los laberintos de una red en la que la sucesión de palabras propias o ajenas, los iconos, las imágenes –fijas o en movimiento-, los hiperenlaces, etc. etc. construyen un discurso lógico o no pero original.
    El ejemplo de la consola Nintendo en su última versión, sin referirnos a juegos específicos que pudieran dar cuenta de sus posibilidades, puede servir para ser conscientes de los soportes de creación de textos que puede incluir un artefacto tan nimio como este y al que puede tener acceso un niño cualquiera de los nuestros. Un soporte que incluye, para realizarlo todo de una manera relativamente fácil, desde la posibilidad lúdica del juego principal, a una importante batería de herramientas que permiten desde generar un cómic a mezclar música con sonidos naturales, propiciando uno de esos supertextos que decíamos, sometidos a un guión y a una cierta estructura y a unos valores semánticos y sintácticos que escapan a muchos profesionales de la enseñanza que se han mantenido ajenos a lo que empieza a ser la cotidianidad de nuestro alumnado.
    Así pues los textos de la modernidad son de una complejidad infinitamente superior a los que conocíamos y creíamos dominar, entre otras razones porque los valores semánticos, las estructuras narrativas que los vertebran o sostienen son muldidisciplinares, (del cine a las matemáticas pasando por la literatura, y como si todo volviera a ser lo mismo o fuese lo que fue ya al principio) y los códigos de representación que se barajan, ya no son ni siquiera únicos, como tampoco es única la lengua en la que está expresado el mensaje, ni incluso el lenguaje en el que se ofrece, que ni siquiera es unidireccional, sino que muchísimas veces comporta la interacción inmediata, hasta irreflexiva y emitida por alguien que hasta puede no tener la suficiente preparación para proponerla. Hechos que aún siendo ciertos, no invalidan la aportación, a sabiendas de que el conocimiento humano se ha consolidado a partir de una cadena finita de aciertos y errores que ha de proseguir.



Tela de araña
    Se debe pensar también que en cualquier caso, que cuando el hombre dio el gran salto de la representación de su vida cotidiana, de su pensamiento, y hasta de sus miedos, en los muros de una cueva, sufrimos un gran cambio, una mutación sustancial que fue la impuesta por la fijación del pensamiento; de la misma manera que cuando nuestros antepasados pasaron de contar lo que sabían oralmente a trasladarlo a tablillas o papiros se propició otro gran salto excepcional no ya en nuestra historia, sino en la conformación de la especie a la que pertenecemos y que no es ajena a la interacción con el medio ambiente en el que como todo ser vivo intenta continuamente sobrevivir.
Pero si la era Gutenberg supuso el fin de la exclusividad y de la expansión pausada del pensamiento y del conocimiento, la era digital comporta una universalización y una expansión acelerada que difícilmente podremos todavía cuantificar de qué manera y cuánto supondrá de cambio en nuestros hábitos de leer y en nuestras vidas. Y más todavía cuando se ha de ser consciente de que los nuevos soportes en los que viajan o se manifiestan los supertextos pueden provocar una saturación, que al ritmo con que se construye la realidad ya resulta inevitable, pero ante la que solo existe una solución, cual es hacerle frente con una educación renovada que ha de reconsiderar no solo la metodología sino también los conceptos. Piense también que desde la concepción de los textos escritos a su universalización, desde que las elites que los poseían los transfirieron a los pueblos, pasó mucho tiempo y eso permitió una adaptación progresiva de los sistemas, incluidos los de control, pero que eso hoy ya no es posible, en la era digital la universalización y la transferencia es tan rápida que ni siquiera las elites o las clases dominantes tienen todavía en su mano cómo intervenir el conocimiento descontrolado que adquieren los nuevos lectores, los lectores de la modernidad. El problema –o la aventura- solo acaba de empezar.